29/08/08

Cap.1 - El amanacer de la Victoria.

El tiempo ah llegado...

Esas fueron las palabras que resonarían en los pasillos del castillo de Theodor. Esa noche las tropas imperiales del reino de Theodor se juntarían para marchar camino a las praderas de Marland. En estas tierras se encontraba el último demonio del Nuevo Continente.
Peligros acecharían el camino, pero las tropas estaban listas y el Grán Rey Theodor VII se preparaba para eliminar el mal de sus tierras de una ves y para siempre... o eso pensaba.
"Preparen mi caballo, cabalgare a la cabeza. Que me sigan los guerreros más valientes. Acabaremos con este mal de una vez." - fueron las palabras del rey.

Tras varios días de cabalgata y marcha incesante del ahora exhaustado ejercito, lograron arribar a las entradas de estas tierras una ves pacificas, ahora manchadas por la oscuridad, despojadas de su vida y teñidas con el color de la muerte. A la distancia se lograba divisar el campamento enemigo, pero como una plaga, demonios, orcos y Trolls desbordaban el camino a seguir. Miles y miles de estas inmundas bestias asechaban, pero en los ojos del gran rey solo existía una, el demonio mayor a cargo de este ejercito de retorcidas almas.
"¡Lanzas al frente!, ¡muestren sus dorados escudos!, ¡¡quiero que tiemble la tierra y las nubes se aparten de nuestro camino!! NADA!! Nada nos detendrá hasta que eliminemos el mal de nuestras tierras!! valientes guerreros de Theodor, hoy cumpliremos con la tierra, protegeremos las vidas de los mas..." ...dos cosas pasaron en ese instante.
Mientras el rey alentaba a sus tropas, una flecha cruzo su pecho, haciéndole desviar la vista al horizonte. Lejos, más allá de sus tropas, diviso un ave. Era un águila, símbolo del reino de Theodor. Símbolo de la esperanza y el coraje, de la fortaleza en los momentos más difíciles, esta ave era un augurio en la batalla que no se había visto durante años. Durante esos momentos las tropas aterrorizadas escucharon el bramar de miles de bestias, inmundos retorcijos que comenzaban a marchar a toda prisa hacia ellos.
El golpeteo de las armas enemigas infundía el terror en los corazones de estos valientes guerreros. Mientras la sangre comenzaba a brotarle lentamente del pecho, el águila lo observo atentamente mientras sobrevolaba por el ejército. Nunca quitándole la vista, esta ave fue acercándose al gran rey.
El no pudo mas que contemplar el curioso hecho, mientras la sangre le recorría el pecho de la armadura. Pero fue en ese instante que el águila grito, y paso rasante por sobre la cabeza del rey.
"Mis compatriotas! cabalgad! cabalgad hacia la victoriaaaaa!!!" - Exclamo el rey mientras veía el águila pasar por sobre su cabeza.
Implacables en su marcha, los caballeros de Theodor arrasaron su camino hacia el demonio mayor, quien al verlos llegar con semejante furia enloqueció de ira y se lanzo al ataque en una ultima carga. En la mañana siguiente, solo las ruinas del ejercito demoniaco quedaban en pie. La sangre de las bestias cubría las praderas hasta donde la vista llegaba, dejando un color rojizo sobre la tierra. Muchas vidas se habían perdido en la batalla, pero de una sola pendía el destino de miles.
El Grán Rey yacía sobre las pasturas, sangrando aun a causa de la flecha. El había ganado la batalla más importante de su vida, y ahora no sabia si viviría para contarlo. Mientras sus tropas rezaban por el, el ave volvió a sobrevolar el campo.
Alejándose hacia el amanecer, volando lentamente, llevándose la tristeza y sembrando la alegría a su paso iba inspirando a quienes lograban divisarla.

En eso el rey susurro - "Me... agh.. me siento... mejor..."

Cuentos y leyendas se irían contando con el paso del tiempo, pero solo 2 se inmortalizarían en la historia.


2 comentarios:

Prospector dijo...

Hola, a través de Palabras he llegado a tu blog y me he permitido hacerte unos comentarios para ayudarte a pulir tu historia.

En algún momento de ella repites la palabra "símbolo" con lo que quedaría mejor que pusieras un sinónimo, como enseña/estandarte.

Yo lo pondría así.
"Era un águila real, enseña del reino de Theodor. Simbolizaba la esperanza y el coraje,la fortaleza en los momentos mas aciagos.

Aquella magnífica ave rapaz era un augurio que no se había visto en todos los años que llevaba de reinado."

Esperando haberte sido de ayuda, me despido hasta otro episodio.

C. Gonzalo M.L. dijo...

Buenas!, muchas gracias por tu comentario y si, voy a tener en cuenta ese tipo de cosas.

Recien comienzo a escribir realmente las historias que tengo desarrolladas, y ese tipo de comentarios son muy bienvenidos!

de nuevo gracias por pasarte!